Guías para compradores
Adriana Costantini usada: cómo reconocer sus piezas

En resumen: Adriana Costantini lanzó su marca en 1985 después de una carrera como modelo, y su sello son las prendas bordadas y el calce. Hay un dato que conviene saber antes de comprarla usada: en la crisis de 2001 perdió la fábrica y volvió licenciando todo, así que las prendas de antes y las de después no salieron del mismo proceso. Lo que más vale la pena buscar son los bordados y las prendas de vestir.
Adriana Costantini es una de esas marcas argentinas que reconocés cuando la ves puesta pero que cuesta identificar en una publicación de segunda mano, sobre todo si la prenda perdió la etiqueta.
Pasa seguido con las marcas de diseñadora con nombre propio: el sello está en el corte y en los detalles, no en un logo grande, así que si no sabés qué mirar se te pasa. Esta guía es sobre eso. Cómo reconocer una pieza suya, qué buscar según el tipo de prenda y cuánto tiene sentido pagar.
Quién es Adriana Costantini y por qué su ropa se busca usada
Arrancó como modelo a principios de los setenta —fue elegida Miss Siete Días en Mar del Plata en 1973— y fue una de las caras reconocibles de la moda argentina de esa época. En 1985 dio el salto al otro lado del mostrador y presentó su propia marca en la feria Imagen Moda.
Lo que construyó desde ahí es prêt-à-porter para una mujer que quiere vestirse bien sin complicarse, con foco en el calce y la comodidad. El catálogo cubrió jeans, camisas y blazers bordados, prendas de vestir, mallas y accesorios como bijou, carteras y calzado.
Cuarenta años produciendo con ese perfil dejan mucha prenda circulando. Y como son prendas pensadas para durar más de una temporada, buena parte sigue en estado usable.
El dato que cambia todo: antes y después de 2001
Acá está la información más útil de esta guía, y es la que casi nadie tiene en cuenta.
Entre 1985 y 2001 la marca fabricaba directamente, con fábrica propia. La crisis se la llevó puesta: perdió la planta grande, se mudó a un espacio más chico y también terminó perdiéndolo. Volvió licenciando todo, según su propio relato, porque no le quedaba capital para producir. Mantuvo el desarrollo de producto y la comercialización, y tercerizó la fabricación. Ya entrados los 2000 sumó franquicias, que llegaron a ser alrededor de diez.
Conviene no exagerar la escala de esa segunda etapa: hacia 2012 la estructura eran cuatro locales propios y una sola franquicia. O sea que el grueso de lo que hoy circula usado sale de las décadas más productivas, no del último tramo.
Para vos eso significa que hay dos generaciones de prendas con historias de fabricación distintas. No es que una sea buena y la otra mala, pero no son equivalentes y conviene mirarlas con criterios distintos. En las más viejas prestá atención al estado, porque tienen décadas encima. En las más nuevas, mirá la terminación con detalle, sobre todo las costuras y el remate de los bordados. Si querés entender cómo se fechan las prendas en general, lo desarrollamos en cómo distinguir si una prenda vintage es vintage.
Cómo reconocer una prenda de Adriana Costantini
Si la etiqueta está, es directo. Si no está, o si dudás de la publicación, hay tres señales.
Los bordados son la primera y la más característica. La marca hizo de ellos un sello, sobre todo en camisas y blazers. No son apliques pegados sino bordado trabajado sobre la prenda, y la diferencia se nota al mirar el revés: en un bordado real vas a ver el hilo del otro lado. Pedí una foto del interior si tenés dudas.
El calce es la segunda, y es literalmente lo que la marca vendía: prendas entalladas que siguen la figura sin apretar. En pantalones se traduce en tiros que no son ni muy altos ni muy bajos y en una pierna con caída limpia. Si en la foto la prenda se ve armada y estructurada, es buena señal.
Las telas son la tercera. En pantalones trabajó mucho con denim, gabardina y poplín: telas con cuerpo, así que una prenda suya no debería verse endeble ni transparentarse.
Qué prendas conviene buscar
- Las camisas y blazers bordados son lo más buscado y con razón: las piezas más identificables de la marca y las que no vas a encontrar parecidas en otro lado. Revisá que el bordado esté completo, sin hilos sueltos ni zonas donde se soltó el punto.
- Las prendas de vestir son la apuesta segura. Blazers, pantalones y vestidos de línea clásica que se usaron pocas veces y que no quedan fechados. Es donde mejor relación vas a encontrar entre lo que pagás y lo que recibís.
- Los jeans se miran con la misma lógica que cualquier denim usado: interior de los muslos, bolsillos traseros y cintura. Si esas tres zonas están bien, el jean está bien.
- Las mallas, solo sin uso o con uso muy bajo, por elasticidad e higiene.
Cómo revisar el estado antes de comprar
En prendas bordadas hay un punto específico que mirar, y es el que más se rompe: el revés del bordado. Con los lavados los hilos del reverso se van aflojando, y llega un momento en que el dibujo del frente empieza a ceder. Pedí una foto del interior de la zona bordada: si se ven hilos colgando o zonas ralas, esa prenda tiene poco recorrido por delante.
En blazers y prendas de vestir, mirá el forro debajo de las mangas y los hombros. Un hombro deformado por años de percha fina no vuelve a su lugar.
Sobre talles, tené en cuenta que la marca produjo durante cuarenta años y el talle argentino se corrió bastante en ese tiempo. No te guíes por la etiqueta: pedí ancho de pecho, ancho de cintura y largo total con la prenda apoyada.
A qué precio conviene comprar Adriana Costantini usada
Es una marca de diseñadora con nombre propio, así que el precio nuevo siempre estuvo por encima del promedio del mercado masivo. Eso deja margen real en segunda mano.
Para prendas de línea en buen estado, alrededor de la mitad del valor nuevo actual o menos es razonable. Para las bordadas, que son las más difíciles de reemplazar, tiene sentido pagar más si el bordado está impecable, porque no vas a encontrar una equivalente fácilmente.
Donde conviene ser estricta es con las prendas dañadas: un bordado con hilos sueltos o un forro roto no se arreglan bien y tienen que reflejarse en el precio. La lógica general para no pagar de más con marcas de este tipo está en cómo comprar ropa de marca usada sin pagar de más.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una prenda es realmente de Adriana Costantini si no tiene etiqueta?
No hay forma de confirmarlo al 100% sin etiqueta. Las señales que ayudan son el bordado trabajado —con hilo visible en el revés, no apliques pegados—, el calce entallado y las telas con cuerpo como gabardina o poplín. Si la publicación no tiene etiqueta ni foto del interior, pedila antes de comprar.
¿Las prendas viejas son mejores que las nuevas?
No necesariamente. Lo que cambió es el modelo productivo: hasta 2001 fabricaba directamente y después pasó a licencias. Son procesos distintos, no uno mejor que otro. Lo que sí importa es revisarlas con criterios distintos, porque una prenda de los noventa tiene décadas de uso encima y una reciente no.
¿Qué prenda de la marca es la más buscada de segunda mano?
Las camisas y blazers con bordados: el sello de la marca, las más identificables y las que no tienen un reemplazo obvio en otra marca. También son las que más conviene revisar, porque el bordado es justamente lo que se daña.
¿Vale la pena comprar una prenda con el bordado dañado si está barata?
Depende de qué tan dañado. Un hilo suelto se puede rematar, pero una zona del dibujo que ya se soltó no se reconstruye sin un bordador, y eso suele costar más que la prenda. Si el daño se ve en la foto, asumí que en persona es peor.
Para cerrar
Si te gustan las prendas bordadas y venís buscando algo distinto a lo que hay en los locales, mirá qué hay publicado en Adriana Costantini en EXTRA y pedí siempre una foto del revés del bordado antes de cerrar. Es el chequeo que separa una buena compra de una decepción.
Y si tenés prendas bordadas de la marca guardadas, publicalas con esa misma foto del revés: es lo que más pregunta quien compra.