Guías para compradores
Cómo lavar y desinfectar ropa usada antes de usarla

En resumen: toda prenda usada se lava antes de usarla, sin excepción. Para las que lo aguantan, lavar a 60 grados elimina los ácaros; las que no, se pueden desinfectar con vapor, secado caliente o sol. El detergente no reemplaza a la temperatura. El olor a guardado casi siempre sale con ventilación y un enjuague con vinagre, y lo que no se puede lavar en casa (lana delicada, seda, cuero, sastrería) va a tintorería.
Llegó la prenda que compraste. Está linda, está como en las fotos, y tenés ganas de ponértela. Antes, un paso que no se saltea: lavarla.
No porque la ropa usada sea sucia. La mayoría llega limpia y en buen estado. Es que no sabés cómo se guardó, en qué placard estuvo ni cuánto tiempo, y un lavado bien hecho resuelve cualquier duda. Además, es la mejor forma de sacarle el olor de otra casa y hacerla tuya.
Esta guía es sobre cómo hacerlo bien según el material, qué hacer con las prendas que no se pueden lavar caliente, y cuándo conviene dejarle el trabajo a una tintorería.
Primero: leé la etiqueta
Antes de meter nada al lavarropas, fijate la etiqueta de cuidado. Te dice la temperatura máxima, si se puede usar secadora y si es solo para limpieza en seco.
En la ropa usada la etiqueta a veces está cortada o borrosa. Si no la tenés, guiate por el material: la composición suele estar en otra etiqueta cosida al costado, y si tampoco está, tratá la prenda como delicada hasta saber qué es. Es mejor lavar de menos que arruinar una prenda que te gustó.
Qué temperatura desinfecta de verdad
Acá hay un dato que vale la pena saber, porque contradice lo que muchos creen.
El agua caliente es lo que elimina los ácaros y buena parte de las bacterias, no el detergente. En estudios de lavado, a 30 y 40 grados sobrevive más del 90% de los ácaros, mientras que a 60 grados mueren todos. Y el detergente, por mejor que sea, no cambia ese resultado a baja temperatura: limpia, pero no mata.
Eso no significa que haya que lavar todo a 60. Significa que, para las prendas que lo aguantan, el primer lavado de una prenda usada conviene hacerlo a la temperatura más alta que permita la etiqueta.
Cómo lavar según el material
Algodón y lino. Son los más resistentes. Remeras, sábanas, toallas y prendas de algodón blanco o claro aguantan 60 grados sin problema. En algodón de color fuerte, mejor 40 grados para que no destiña, y sumá alguno de los métodos alternativos de más abajo.
Sintéticos (poliéster, nylon, elastano). No les gusta el calor: se deforman, pierden elasticidad o hacen pilling. Lavá a 30 o 40 grados y usá otro método para desinfectar. Esto aplica especialmente a calzas, mallas y ropa deportiva.
Denim. Del revés, a 30 o 40 grados, para que no pierda color. Un jean usado no necesita más que eso.
Lana, merino y tejidos de punto delicados. Nada de agua caliente ni lavarropas en programa común, porque encogen y se apelmazan sin vuelta atrás. Lavado a mano en agua fría con jabón para lana, sin retorcer, y secado en horizontal sobre una toalla. Si el tejido es muy fino o la etiqueta dice limpieza en seco, tintorería.
Seda y viscosa delicada. A mano, en frío, con muy poco jabón. O tintorería si tenés dudas.
Cómo desinfectar lo que no se puede lavar caliente
Para las prendas que no aguantan 60 grados hay alternativas que funcionan:
Vapor. Es tan efectivo como el lavado a 60 grados para eliminar ácaros. Una plancha de vapor o un vaporizador de ropa pasado despacio por toda la prenda sirve, y además saca arrugas y olores. Es la mejor opción para sacos, blazers y tejidos que no se pueden mojar mucho.
Secado caliente. Media hora de secadora con calor alto elimina los ácaros que sobrevivieron a un lavado en frío. Solo para prendas cuya etiqueta permita secadora.
Sol. Tender la prenda al sol después del lavado ayuda: la luz ultravioleta también actúa sobre ácaros y bacterias, y el aire libre saca olores. Ojo con las prendas de color intenso, que pueden decolorarse si quedan muchas horas al sol directo. Dadas vuelta, del revés, se cuidan mejor.
Zapatillas y calzado de tela
Las zapatillas de lona o tela se pueden lavar, pero no en cualquier programa. Sacales los cordones y las plantillas, lavalas a mano con agua tibia y un cepillo, o en el lavarropas dentro de una funda o una bolsa de red, en programa suave y en frío. Secalas a la sombra con papel adentro para que no pierdan la forma, nunca al sol directo ni en secadora, porque el calor despega las suelas. Las plantillas se lavan aparte y, si están muy gastadas, conviene cambiarlas.
Lo que un lavado no arregla es una suela vencida o un talón deformado, así que conviene revisar eso antes de comprar: lo repasamos en cómo saber si unas zapatillas usadas están en buen estado.
Cómo sacar el olor a guardado
Es el problema más común en ropa usada, sobre todo en prendas que estuvieron mucho tiempo en un placard cerrado.
Lo primero es ventilar: colgá la prenda al aire libre, a la sombra si es de color, durante un día. Muchas veces con eso alcanza.
Si el olor sigue, lavala sumando media taza de vinagre blanco en el enjuague. El vinagre neutraliza olores y no deja olor propio una vez que la prenda se seca. Otra opción es dejar la prenda en remojo en agua con un par de cucharadas de bicarbonato antes del lavado.
Si después de dos lavados el olor a humedad vuelve, probablemente hay moho en la fibra, y eso es difícil de eliminar del todo. Es una de las razones por las que conviene preguntar cómo se guardó una prenda antes de comprarla.
Cuándo conviene ir a tintorería
Hay prendas que no vale la pena arriesgar en casa:
- Sacos, blazers y trajes de sastrería, que tienen entretela y pierden la forma si se mojan.
- Tapados de paño y abrigos de lana gruesa.
- Prendas con etiqueta de limpieza en seco.
- Seda, terciopelo y tejidos con apliques, bordados o lentejuelas delicados.
- Cuero y gamuza, que tienen su propio cuidado.
Para el cuero en particular no se usa agua: se limpia con productos específicos y se hidrata. Lo repasamos paso a paso en cómo cuidar una campera de cuero, y para el calzado en cómo cuidar zapatos de cuero.
Preguntas frecuentes
¿Hay que lavar la ropa usada antes de usarla?
Sí, siempre, aunque llegue limpia. No sabés cómo ni dónde se guardó, y un lavado adecuado al material resuelve cualquier duda de higiene y le saca el olor de otra casa. Es un paso que no se saltea.
¿A qué temperatura hay que lavar la ropa usada para desinfectarla?
A 60 grados, si la prenda lo aguanta: es la temperatura a la que mueren los ácaros. Para prendas que no lo aguantan (sintéticos, lana, delicadas), lavá en frío y desinfectá con vapor, secado caliente o sol.
¿El detergente desinfecta la ropa?
No alcanza por sí solo. El detergente limpia, pero a baja temperatura no mejora la eliminación de ácaros. Lo que desinfecta es el calor, ya sea del agua, del vapor o de la secadora.
¿Cómo saco el olor a humedad de una prenda usada?
Ventilala un día al aire libre y lavala con media taza de vinagre blanco en el enjuague. Si el olor persiste después de dos lavados, puede haber moho en la fibra, que es difícil de eliminar del todo.
Un buen primer lavado es lo que convierte una prenda usada en una prenda tuya. Si todavía estás eligiendo qué comprar, buscá en EXTRA las prendas que más rinden de segunda mano: abrigos, cuero, carteras y calzado de marca.