Guías para vendedores
Dónde comprar ropa usada para revender en Argentina

En resumen: para revender ropa usada en Argentina hay cuatro fuentes principales: fardos de ropa importada, ferias americanas y locales de segunda mano, placares de conocidos y liquidaciones, y marketplaces donde aparecen prendas subvaluadas. Los fardos dan volumen pero no te dejan elegir; las ferias y los placares te dejan elegir prenda por prenda y suelen dejar más margen. La regla que ordena todo es simple: comprá solo lo que sabés que se vende.
Revender ropa usada tiene dos mitades. La que todo el mundo mira es la venta: dónde publicar, cómo sacar las fotos, qué precio poner. La que define si ganás plata o no es la otra, la compra. Si pagaste de más por el stock o compraste prendas que nadie busca, ninguna publicación buena te salva.
Esta guía es sobre esa primera mitad: dónde se consigue ropa usada para revender en Argentina, qué conviene y qué no de cada fuente, y cómo hacer la cuenta para saber si una compra deja margen antes de hacerla. Si lo que buscás es dónde vender, eso lo repasamos en los mejores lugares para revender tu ropa.
Fardos de ropa importada
Es la opción que más creció en el último tiempo y la que más preguntas genera, así que conviene entender bien cómo funciona.
Un fardo es un lote de ropa usada comprimida, generalmente de entre 25 y 50 kilos, que se importa sobre todo desde Estados Unidos (de ahí el nombre "ropa USA" con el que se lo conoce). En Argentina la importación de ropa usada estuvo prohibida desde 1999. La última norma que la restringía venció en mayo de 2022 y no se renovó, y desde entonces el volumen explotó: en 2025 entraron más de 4,6 millones de kilos, más de 190 veces lo que había entrado el año anterior.
El marco regulatorio está en movimiento. En diciembre de 2025 el Gobierno sumó una autorización previa que el importador tiene que presentar en la aduana, además del certificado de desinfección que ya se exigía. Y en mayo de 2026 se presentó en Diputados un proyecto para volver a prohibirla por cinco años, que fue girado a comisiones y al cierre de esta nota no tiene vigencia. Para vos, en la práctica, esto significa dos cosas: comprale solo a importadores que tengan la documentación en regla, y tené presente que las reglas pueden cambiar.
Lo bueno: el precio por prenda es bajo y conseguís volumen de una sola vez.
Lo malo: no elegís. Un fardo trae de todo, y una parte importante no se va a vender o se va a vender muy barato. Además, muchas prendas llegan con olor a depósito y necesitan lavado antes de publicarlas, lo que suma tiempo y costo. Los fardos suelen venir clasificados por tipo (camperas, jeans, remeras) o por calidad, y la diferencia de precio entre una categoría y otra se nota en lo que termina saliendo.
Si vas a probar con fardos, arrancá con uno clasificado de una categoría que ya sepas vender, no con un lote mixto.
Ferias americanas y locales de segunda mano
Acá la lógica es la opuesta al fardo: comprás de a una prenda, pero cada una la elegiste vos.
Es la fuente que mejor funciona para quien tiene ojo. En una feria americana o un local de ropa usada se mezclan prendas de marca con prendas genéricas al mismo precio, y el margen está justamente en reconocer las primeras. Una campera de cuero de una marca con demanda, un jean de un corte que se busca o una cartera en buen estado pueden estar al mismo precio que cualquier prenda del perchero. En las ferias por kilo eso se ve más todavía, porque pagás lo mismo por kilo sin importar qué elegiste: cómo funcionan y qué conviene buscar lo contamos en la guía de ropa por kilo en Buenos Aires.
Lo bueno: controlás qué comprás, y eso reduce muchísimo el stock que no se vende.
Lo malo: lleva tiempo. Hay que ir seguido, revisar mucho, y aceptar que algunos días no aparece nada que valga la pena.
Los mercados de pulgas y las ferias de barrio funcionan parecido, con la diferencia de que ahí casi siempre se puede negociar el precio, sobre todo si llevás varias prendas.
Placares de conocidos y liquidaciones
Es la fuente más subestimada y muchas veces la de mejor margen.
Mucha gente tiene ropa en buen estado que no usa y no tiene ganas de fotografiarla, publicarla y responder mensajes. Para esa persona, que alguien le compre el lote entero a un precio razonable es una solución. Mudanzas, placares de familiares, gente que cambia de talle o de estilo: todo eso es stock posible.
Lo bueno: suele ser ropa con poco uso, de marcas conocidas, y a precio de lote.
Lo malo: depende de tu red. No es una fuente que puedas escalar fácilmente, pero cuando aparece suele ser la mejor.
Un consejo práctico: si comprás un placar entero, revisá todo antes de cerrar el precio y separá lo que no vas a poder vender. Pagar por prendas que después vas a tener que donar achica el margen del lote completo.
Marketplaces y publicaciones subvaluadas
En cualquier marketplace hay publicaciones con precio por debajo de lo que la prenda vale, casi siempre porque quien vende no conoce la marca o quiere sacársela de encima rápido. Comprar esas prendas y republicarlas con mejores fotos, mejor descripción y un precio acorde es reventa legítima.
Lo bueno: podés buscar marcas puntuales desde el celular, sin moverte.
Lo malo: el margen suele ser más chico, porque el envío de ida ya es un costo, y la competencia es alta: las publicaciones subvaluadas de marcas buscadas se van rápido. Y como no ves la prenda antes de pagar, conviene revisar bien fotos y etiquetas para no comprar una imitación: cómo hacerlo está en cómo saber si una prenda es original.
Qué conviene comprar para revender
La fuente importa, pero importa más qué comprás. La regla es comprar lo que ya sabés que rota. Las categorías que más rápido se venden en segunda mano (camperas, zapatillas de marca, carteras, piezas de marcas con demanda constante) las desarrollamos en las mejores prendas para revender, y conviene usar esa lista como filtro de compra.
Lo que conviene evitar como stock: ropa muy básica sin marca, prendas de temporada fuera de estación (comprar abrigo en diciembre te obliga a guardarlo seis meses), talles muy poco frecuentes y cualquier prenda con defectos que no sepas o no quieras arreglar.
Cómo calcular si una compra deja margen
Antes de comprar, hacé esta cuenta rápida por prenda: al precio al que la vas a vender restale lo que pagaste, el lavado y los arreglos, y la comisión de la plataforma donde la publiques. En EXTRA la comisión es el 10% de la venta y el envío lo paga quien compra, así que del lado tuyo no hay costo de despacho. Lo que queda es tu margen por prenda.
Para el primer número, el precio de venta, no adivines: fijate a cuánto se están vendiendo prendas parecidas. En la guía de precios de ropa usada por categoría tenés referencias por tipo de prenda y marca.
Si el margen es chico, tené en cuenta además el tiempo: fotografiar, publicar y responder mensajes lleva un rato por cada prenda, y una prenda que deja poco margen consume el mismo tiempo que una que deja mucho.
En lotes y fardos la cuenta se hace distinto: no por prenda, sino dividiendo el costo total por la cantidad de prendas que de verdad vas a poder vender. Si de un lote de cien prendas se venden cuarenta, el costo real de cada una es dos veces y media lo que parecía.
Preguntas frecuentes
¿Es legal comprar fardos de ropa usada en Argentina?
Sí. La prohibición que rigió desde 1999 venció en mayo de 2022 y no se renovó, así que la importación está permitida con requisitos de desinfección y, desde diciembre de 2025, una autorización previa que tiene que tramitar el importador. En mayo de 2026 se presentó un proyecto para volver a prohibirla, pero todavía no tiene vigencia. Comprale a importadores con la documentación en regla.
¿Qué fuente deja más margen para revender ropa?
En general, las que te dejan elegir prenda por prenda: ferias americanas, locales de segunda mano y placares de conocidos. Los fardos tienen menor costo por prenda, pero una parte del lote no se vende, y eso sube el costo real de lo que sí sale.
¿Hay que lavar la ropa antes de revenderla?
Sí, siempre. Una prenda limpia y planchada se ve mejor en las fotos, genera más confianza y evita reclamos. En ropa de fardo es indispensable, porque suele llegar con olor a depósito. El paso a paso está en cómo lavar y desinfectar ropa usada.
¿Cuánta plata hace falta para empezar a revender ropa?
Menos de lo que parece si empezás por ferias o placares, porque podés comprar de a pocas prendas y reinvertir lo que vendés. Con fardos la inversión inicial es mayor porque se compra por lote. Lo recomendable es arrancar chico, con una categoría que conozcas, y crecer a medida que ves qué se vende.
Si ya tenés tu primer lote y querés empezar a mover stock, publicá las prendas en EXTRA: publicar es gratis y llegás a compradores de todo el país. Arrancá por las prendas de mejor margen y usá lo que vendas para ajustar qué comprás la próxima vez.